Este fin de semana ha llegado a algunas de nuestras salas una de esas joyas del cine asiático que justifican pagar la entrada y dejarse envolver por la oscuridad del cine. Fui a verla en cuanto se estrenó y os aseguro que la experiencia merece muchísimo la pena. Se trata de la adaptación de Pálida luz de las colinas (遠い山なみの光), la novela debut con la que el Nobel Kazuo Ishiguro se dio a conocer en 1982. Si sois de quienes piensan que "el libro siempre es mejor", os adelanto que esta película ha logrado tambalear mis propias convicciones como lectora y cinéfila.
El director Kei Ishikawa (石川 慶) ha conseguido la proeza de traducir al lenguaje visual un fascinante thriller psicológico construido a base de ambigüedades y recuerdos engañosos.
Esta sorprendente coproducción entre Japón, Reino Unido y Polonia arranca con un acierto absoluto: una sucesión de fotografías reales en blanco y negro de la gente en las calles de Nagasaki que nos sitúan de golpe en la atmósfera de la época. A partir de ahí, la película teje un retrato mucho más sutil sobre el estigma hacia los hibakusha (los supervivientes de la bomba atómica), dejándose sentir en consejos vecinales sobre el miedo a la radiación en las verduras, aunque en momentos puntuales el desprecio estalla de forma explícita, como el cruel altercado en el restaurante donde acusan a la niña de poder contagiarles. Sin embargo, el verdadero motor visceral de la historia es la asfixiante lucha de unos nuevos tiempos que intentan democratizarse y salir a flote chocando frontalmente contra las antiguas costumbres. Esta herida abierta se escenifica magistralmente en la tensión entre el suegro, atrincherado en el orgullo de la educación tradicional, y el joven maestro que tilda el pasado de lavado de cerebro y aboga por un "nuevo amanecer" para la sociedad japonesa.
Es una película visualmente hipnótica, triste pero bellísima, que captura a la perfección la melancolía y la asfixia de una sociedad que intentaba reconstruirse sobre demasiados escombros. No dejéis pasar la oportunidad de disfrutarla en pantalla grande estos días.
Y para quienes os quedéis con ganas de diseccionar el final (que tiene mucha tela que cortar) y ver cómo se compara exactamente con la novela original, os he dejado un análisis profundo y con spoilers en mi blog literario. Podéis leer el ensayo completo pinchando aquí: Cosas de Bara








No hay comentarios:
Publicar un comentario